
Llega el momento de cumplir mis 18 años de vida, momento que todos deseamos cuando somos pequeños, pero los últimos días siendo menor de edad, les cogí incluso miedo..
He reído como nadie, he llorado por mil cosas, pero siempre he sido como yo he querido ser. Quizás para algunos inmadura, infantil, o para otros la persona más seria que hay en la tierra, pero nunca he perdido mi sonrisa, que al fin y al cabo, es una de las cosas que más me caracteriza.
Creo que lo importante no es tener más amigos que nadie, o tener más dinero que los que van a tu lado, lo importante es saber disfrutar de las pequeñas cosas, los pequeños detalles que la vida te regala y que muchas veces dejamos pasar por no aprender a mirar la vida de otra forma, más allá de lo material. A día de hoy, he guardado mil sonrisas de muchas personas, miradas que lo dicen todo, abrazos que me hicieron sentirme bien, palabras que marcaron un antes y un después en mi vida.. y así miles de cositas pequeñas que guardo para mi y que nadie podrá robarme nunca, y eso es lo que las hace grandes: todas y cada una de ellas son especiales.
Al igual que guardo las pequeñas cosas, también guardo a las grandes personas. Algunas ya no están en mi vida, otras han tomado más importancia, y otras están cuidandome desde ahi arriba. Durante estos años he conocido a muchas personas.. algunas buenas, otras no tanto, pero todas han conseguido dejar su marca en mí, y yo, aunque sea una marca pequeñita, también conseguí dejarlas en ellos.
Y sí, voy a cumplir 18 años, y estoy orgullosa de poder decir que he vivido todos estos años siendo muy feliz, haciendo las locuras que se me han antojado hacer, riendome hasta llorar, llorando hasta desahogarme, bailando hasta que mis pies no podían más, gritando hasta quedarme sin voz, queriendo mucho y dando gracias a la vida por ponerme en el camino a personas que me han hecho ser como soy hoy en día.. Y no, no me arrepiento de ser tal como soy.. :)
No hay comentarios:
Publicar un comentario