Noches de sal y de miel..

     Todos entramos en la vida de alguien por algún motivo: laboral, familiar, de amistad o, haciendo referencia al que yo voy a plasmar aquí, de amor. Amores hay de muchos tipos; quizá unos mejores que otros, amores reñidos (aquellos que, dicen, son los más queridos), amores que matan, amores que hacen reír o aquellos amores que por algún motivo ya no están. Sin embargo, yo vengo a hablar del mío, un amor que nadie tiene y nadie sabe, un amor tan especial que quema, un amor que es mi amor. Todos soñamos con ser la Julieta de aquel enamorado Romeo, o vivir romances tan míticos como el de "Pretty Woman", o sentirnos como "La Bella Durmiente", despertándonos con un dulce y apasionado beso.. Considero que yo formo parte de un amor que va más allá que las princesas y protagonistas de esas películas de amor que hacen temblar las piernas.. Un amor que lucha contra todas las adversidades, y que nunca se rinde. Además, que juega a ser pequeño cuando sabe que en realidad es muy grande. Un amor dulce, sincero y con pinceladas de inocencia, pero que se hace fuerte y se defiende cuando así lo requiere la ocasión. Este amor no es caprichoso, aunque si me mima demasiado y me concede los caprichos a mí. También es muy pasional, aunque tierno cuando se precia. Mi amor es una caja de sorpresas, aunque en ocasiones es previsible. Es besucón, aunque marca distancias cuando es necesario. Tiene noches dulces como la miel, y noches en las que escuece como la sal en las heridas.. Noches mágicas y especiales, otras que sólo son noches. Es una sonrisa constante, aunque a veces se de la vuelta y sin querer, forme una boca triste y comience a llorar. Es también un abrazo a media tarde y una caricia al amanecer, un beso a escondidas y un "te amo" en el oído. Es un secreto a voces, es decir, tan íntimo algunas veces, pero se torna llamativo cuando le surge la necesidad de mostrarse al mundo. Mi amor no lo cambio por ninguno de cuento: tengo mi propio cuento escrito a nuestra manera, y la manera es de las especiales y bonitas, de las que derretirían a un corazón de esos, de los de piedra. Es un amor de los que nadie encuentra, y siendo yo propietaria sin fecha de extinción del compromiso y tras seguir viviendo enamorada, puedo decir que el secreto no está en buscarlo: está en vivirlo intensamente y darle forma a medida que los días van pasando. No todo es, como se suele decir, color de rosa, ya que siempre hay dificultades, pero cuando aprendes a superarlas, el amor está asegurado. Así que no lo busques, créalo.. 

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